Los vetones eran las gentes que en época prerromana habitaban las tierras situadas en torno al Sistema Central, que correspondía, entre otras, a la actual provincia de Ávila.
De origen céltico, eran gentes de economía básicamente pastoril, que complementaban con una básica agricultura. Como todo pueblo celta, eran también buenos guerreros.
Los principales restos vetones se conservan en sus castros, auténticas pequeñas ciudades fortificadas, con murallas y fosos, en las que vivían entre 500 y 2000 personas. Una muestra de esta cultura son los verracos, esculturas zoomorfas que representan animales vacunos e incluso porcinos, de las que se conocen cerca de medio centenar, muchos de ellos en tierras abulenses
En la provincia de Ávila se encuentran algunos de los más famosos y mejor conservados de esta cultura como el de Ulaca, Las Cogotas, El Raso o La Mesa de Miranda.
Este último, situado a 22 kms. de Ávila, en el término de Chamartín de la Sierra -en cuya plaza se conserva un hermoso verraco-, se encuentra este castro en un entorno de singular belleza.
De todos los castros de Ávila, es el que mejor conserva sus murallas, de más de 2.800 m. de perímetro, que forman un triple recinto de unas 30 has. de superficie. Es impresionante el acceso al tercer recinto, desde donde se puede caminar hasta la puerta SE del Recinto I, ante la que se conserva el foso semienterrado y magníficas áreas de piedras hincadas para dificultar los ataques. El recorrido hasta el extremo norte del castro permite apreciar su estratégica situación protegidos por dos profundos valles y controlando el paso a la sierra desde las llanuras del Duero.
Ante la puerta del tercer recinto se extendía una extensa necrópolis –Necrópolis de La Osera-, con diversas agrupaciones, con estelas y estructuras tumulares; una de ellas probablemente de un gran personaje, se respetó al construir el tercer recinto y se incluyó en un espacio adecuado en el interior de la muralla.
Datos de interés sobre Ávila
Castro de la Mesa de Miranda
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